Ismael Laguna con guantes de boxeo, campeón mundial panameño del peso ligero

Muere Ismael Laguna, dos veces campeón mundial del peso ligero

El boxeo panameño despide a Ismael Laguna Meneses, el «Tigre de Colón». El dos veces campeón mundial del peso ligero falleció el 8 de septiembre de 2026 a los 83 años, después de haber permanecido hospitalizado durante varios días. La noticia fue confirmada por organismos del boxeo y medios panameños. En el momento de esta publicación, la familia no ha comunicado oficialmente la causa del fallecimiento.

Laguna fue uno de los grandes ligeros de los años sesenta y comienzos de los setenta. Su carrera no se resume en los cinturones: venció a campeones de primer nivel, compitió con estilos muy distintos y abrió una etapa decisiva para el boxeo de Panamá antes de la irrupción mundial de Roberto Durán.

Ficha esencial de Ismael Laguna

  • Nombre completo: Ismael Laguna Meneses.
  • Apodo: «El Tigre de Colón» o «El Tigre Colonense».
  • Nacimiento: 28 de junio de 1943, en Colón, Panamá.
  • Fallecimiento: 8 de septiembre de 2026, a los 83 años.
  • División principal: peso ligero.
  • Guardia: ortodoxa.
  • Carrera profesional: 1960-1971.
  • Registro: 65 victorias, 9 derrotas y 1 empate, con 37 triunfos antes del límite.
  • Logro principal: dos veces campeón mundial del peso ligero.

La noche en que derrotó a Carlos Ortiz

El 10 de abril de 1965, Laguna recibió en Ciudad de Panamá al puertorriqueño Carlos Ortiz, uno de los mejores ligeros de su generación. La pelea, disputada a quince asaltos en el Estadio Juan Demóstenes Arosemena, fue la primera velada con un título mundial celebrada en la capital panameña. Laguna venció por decisión y conquistó las coronas mundiales del peso ligero.

Aquella victoria tuvo un valor que trascendió el resultado. El Consejo Mundial de Boxeo identifica a Laguna como el primer púgil de origen panameño que conquistó un campeonato del organismo. No debe confundirse esa condición con la de primer campeón mundial panameño de la historia: décadas antes, Panamá Al Brown ya había reinado entre los pesos gallo y acabaría perdiendo una de sus coronas ante Baltasar Sangchili en Valencia.

Ortiz recuperó los títulos en la revancha del 13 de noviembre de 1965, celebrada en San Juan. Laguna volvió a desafiarlo en 1967 y cayó de nuevo a los puntos. Las derrotas no lo expulsaron de la élite: mostraron la calidad de una rivalidad que obligó a ambos a medirse durante cuarenta y cinco asaltos.

La reconquista frente a Mando Ramos

Casi cinco años después de su primera coronación, Laguna volvió a conquistar el campeonato. El 3 de marzo de 1970 se enfrentó en Los Ángeles a Mando Ramos, campeón mundial y una de las grandes figuras estadounidenses del momento. El panameño impuso su movilidad y su precisión hasta forzar el desenlace en el noveno asalto.

La victoria convirtió a Laguna en campeón mundial del peso ligero por segunda vez. Defendió después sus cinturones en Panamá ante el japonés Guts Ishimatsu, al que detuvo en el decimotercer asalto. Su segundo reinado terminó frente al escocés Ken Buchanan, que lo venció por decisión dividida en septiembre de 1970. Laguna volvió a disputar el título ante Buchanan en 1971 y se retiró tras aquella última tentativa.

La secuencia enlaza directamente con la historia posterior de la división. Buchanan perdería la corona ante Roberto Durán en 1972 y, en el recorrido del WBC, el español Pedro Carrasco ocuparía el trono ligero después de la etapa de Laguna. Más que una lista de nombres, es el mapa de una categoría especialmente competitiva.

Un ligero de técnica, movilidad y resistencia

Laguna peleaba desde una guardia ortodoxa y construía su boxeo con desplazamientos laterales, lectura de la distancia y combinaciones rápidas. El WBC destaca la fluidez de sus movimientos y su capacidad para competir con la élite de las 135 libras. No dependía de un único golpe: su mejor arma era ordenar el combate y obligar al rival a perseguirlo o a reaccionar tarde.

Su historial ayuda a medir la dificultad de aquella época. Además de Ortiz, Ramos y Buchanan, se enfrentó a Nicolino Locche, Flash Elorde, Carlos Hernández y Guts Ishimatsu. Terminó 75 combates profesionales sin sufrir una derrota por nocaut. Ese dato no convierte cada actuación en una exhibición, pero sí confirma su capacidad para resistir y adaptarse ante campeones de escuelas muy diferentes.

El balance final fue de 65 victorias, 9 derrotas y 1 empate. Las nueve derrotas llegaron ante rivales de nivel internacional y ninguna antes del límite. La combinación de resultados, calidad de oposición y dos reinados mundiales explica su inclusión en el International Boxing Hall of Fame.

El antecedente de la edad dorada panameña

La importancia de Laguna también se entiende por lo que vino después. Panamá construiría una tradición mundial extraordinaria con Roberto Durán, Ernesto «Ñato» Marcel, Eusebio Pedroza, Hilario Zapata y otros campeones. Laguna fue una de las figuras que demostraron antes que un boxeador panameño podía conquistar una división histórica y defender su lugar en escenarios internacionales.

Tras conocerse su fallecimiento, Durán recordó públicamente que Laguna había sido su ídolo y una fuente de inspiración. La relación entre ambos no necesita convertirse en una comparación deportiva: pertenecieron a generaciones diferentes. Su valor está en la transmisión. El joven Durán creció viendo que un campeón salido de Colón podía vencer a Carlos Ortiz y regresar años después para recuperar la corona.

Qué se sabe sobre su fallecimiento

La muerte de Laguna fue comunicada el martes 8 de septiembre. La Prensa de Panamá y Associated Press informaron de que había estado hospitalizado durante varios días. Ninguna fuente familiar u oficial consultada ha detallado públicamente la enfermedad o la causa concreta.

Mauricio Sulaimán, presidente del Consejo Mundial de Boxeo, publicó también un mensaje de homenaje en X. Recordó que Laguna fue el primer campeón panameño del WBC y que conquistó el título del peso ligero en 1965, y trasladó públicamente sus condolencias.

Por respeto a Laguna y a su familia, cualquier versión no confirmada debe quedar fuera del relato. El hecho comprobado es el fallecimiento a los 83 años y el homenaje inmediato de instituciones, boxeadores y aficionados. Si posteriormente se comunica información oficial adicional, esta crónica se actualizará identificando la fuente.

El legado de Ismael Laguna

Ismael Laguna fue campeón del mundo en dos momentos separados por casi cinco años. Esa distancia entre coronaciones define mejor su dimensión que cualquier adjetivo: perdió el título, continuó compitiendo contra la élite y volvió a ganarlo cuando muchos boxeadores ya no recuperan una oportunidad semejante.

Su legado permanece en la historia del peso ligero, en la memoria deportiva de Colón y en la genealogía del boxeo panameño. Fue el primer campeón panameño del WBC, miembro del International Boxing Hall of Fame y referencia para la generación que convirtió a Panamá en una potencia pugilística. El «Tigre de Colón» deja una carrera que puede documentarse sin exageraciones: dos reinados mundiales, 65 victorias y ningún nocaut recibido.

Fuentes y documentación

Fotografía histórica: retrato de Ismael Laguna con guantes durante su etapa como boxeador. Autor original no identificado; archivo difundido por Mauricio Sulaimán, presidente del WBC, en su homenaje público del 8 de septiembre de 2026. Uso editorial informativo con atribución de la fuente. Adaptación no generativa mediante reencuadre a sangre, ajuste global de contraste y rotulación editorial negra y dorada integrada sobre la fotografía, sin reconstruir ni alterar la identidad del protagonista.

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